Estoy indignado. Normalmente no veo nunca Televisión Española porque considero que tiene un formato caduco que no se corresponde con las exigencias que le tocaría defender a una televisión pública, tanto desde la vertiente informativa, más pendiente de las crónicas de sucesos, como del resto de contenidos, con programas como “Gente”, “Corazón, corazón”, Corazón de…” [...]




